Comprender el cambio climático ya no basta. Necesitamos desarrollar la capacidad para responder a él.
Descubre qué es la capacidad climática, por qué será una competencia esencial durante las próximas décadas y cómo puede ayudar a personas, organizaciones y territorios a prepararse para un mundo cambiante.
¿Qué es la capacidad climática y por qué será una de las competencias más importantes del siglo XXI?
Durante las últimas décadas hemos avanzado enormemente en el conocimiento del cambio climático.
Disponemos de mejores modelos científicos, observamos con mayor precisión la evolución del clima y comprendemos mucho mejor los procesos que están transformando nuestro planeta.
Sin embargo, existe una pregunta que todavía recibe poca atención.
¿Estamos preparados para vivir y tomar decisiones en un mundo donde el clima ya está cambiando?
Conocer un problema no significa estar preparado para afrontarlo.
Y precisamente ahí aparece un concepto que probablemente adquirirá una importancia creciente durante los próximos años: la capacidad climática.
Un concepto para una nueva realidad
El cambio climático no constituye únicamente un desafío ambiental.
También es un desafío económico, social, empresarial, tecnológico, sanitario y territorial.
Afecta a la disponibilidad de agua, la producción de alimentos, las ciudades, las infraestructuras, el turismo, la energía, la biodiversidad y la actividad de prácticamente cualquier organización.
En este contexto, la capacidad climática puede entenderse como el conjunto de conocimientos, habilidades, herramientas y actitudes que permiten comprender estos cambios, anticiparse a ellos y actuar con criterio.
No se trata solo de reaccionar cuando aparecen los problemas.
Se trata de desarrollar la capacidad para prepararse antes.
Mucho más que adaptación
Con frecuencia se habla de adaptación al cambio climático.
La adaptación es imprescindible.
Pero la capacidad climática va un paso más allá.
Una persona con capacidad climática comprende cómo afectan los cambios del clima a su entorno y puede tomar decisiones mejor informadas.
Una organización con capacidad climática incorpora estos factores a su estrategia, identifica riesgos, detecta oportunidades y fortalece su resiliencia.
Un territorio con capacidad climática planifica pensando en el largo plazo y construye soluciones que aumentan su preparación frente a un contexto cambiante.
La capacidad climática convierte el conocimiento en acción.
Las cinco dimensiones de la capacidad climática
En Instituto Climático proponemos entender este concepto como una combinación de cinco capacidades complementarias.
Comprender
Interpretar la mejor evidencia científica disponible y distinguir entre información contrastada, incertidumbre y desinformación.
Anticipar
Analizar escenarios, identificar tendencias y reconocer riesgos antes de que se conviertan en problemas.
Adaptar
Diseñar respuestas que permitan reducir vulnerabilidades y mejorar la resiliencia de personas, organizaciones y territorios.
Transformar
Incorporar la innovación, la planificación y la colaboración para responder de forma estructural a los nuevos desafíos.
Regenerar
Aprovechar las oportunidades para restaurar ecosistemas, fortalecer comunidades y generar un impacto positivo a largo plazo.
Estas dimensiones no constituyen una metodología cerrada.
Son un marco conceptual abierto que seguiremos desarrollando desde Instituto Climático.
Una competencia para todos
Con frecuencia se piensa que el cambio climático es una cuestión reservada a especialistas.
La realidad es muy diferente.
Directivos, docentes, responsables públicos, ingenieros, arquitectos, agricultores, profesionales del turismo, investigadores, sanitarios o estudiantes necesitarán comprender cada vez mejor cómo influye el clima en su actividad.
Por ello creemos que la capacidad climática será una competencia transversal del siglo XXI, del mismo modo que la alfabetización digital se convirtió en una capacidad imprescindible durante las últimas décadas.
España ante una oportunidad histórica
España figura entre los países europeos especialmente expuestos a los efectos del cambio climático.
La gestión del agua, la adaptación de las ciudades, la protección del litoral, la transformación del turismo, la agricultura o la planificación de infraestructuras exigirán nuevas capacidades durante las próximas décadas.
Esta realidad plantea importantes desafíos.
Pero también abre una oportunidad.
Convertir a España en un referente internacional en adaptación, innovación y desarrollo de capacidad climática.
Ese es uno de los propósitos que inspiran el nacimiento de Instituto Climático.
El papel de Instituto Climático
Instituto Climático nace con la vocación de contribuir a desarrollar la capacidad climática de personas, organizaciones y territorios.
Lo hacemos impulsando investigación aplicada, divulgación rigurosa, formación, colaboración y proyectos orientados a transformar conocimiento en decisiones mejor fundamentadas.
Nuestro objetivo no consiste únicamente en explicar el cambio climático.
Queremos ayudar a comprender cómo prepararnos para convivir con él.
Mirar el futuro con preparación
El cambio climático ya forma parte de nuestro presente.
La pregunta relevante ya no es si transformará nuestra sociedad.
La verdadera cuestión es si seremos capaces de prepararnos para ese nuevo contexto.
Creemos que la respuesta depende, en gran medida, de nuestra capacidad para aprender, colaborar e innovar.
En otras palabras, de nuestra capacidad climática.
Y precisamente para contribuir a desarrollarla nace Instituto Climático.
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